miércoles, 13 de mayo de 2015

También pasará de Teresa Muñoz Luco | Comentario de Eli Cárdenas


En el año 2014, tuvimos la suerte de que la talentosa Teresa Muñoz Luco decidiera liberar un poemario llamado También pasará. Decimos "suerte" y "liberar", porque Muñoz Luco es modesta con su trabajo. 
Su poesía a través de los años ha sido una poesía aguda y observadora. El sujeto poético de sus poemas está alerta en el mundo y está alerta de sí mismo. Implacable y amoroso, pero a la vez fuerte y bien cuidado en su lenguaje. 
La poeta enseña en sus talleres literarios generosa y pacientemente, y denota esta delicadeza de escoger bien las palabras, con pinzas, para llegar a hacer que el poema se vuelva atómico y casi haiku. 
Es sabio eso que dicen de que uno enseña cuando realmente sabe, y Teresa Muñoz Luco ya viene de vuelta. Es una poeta comprometida,  siempre en la auto exigencia. Para ella el hecho de publicar algo, implica el deber de aportar al ser humano y al mundo, así y sólo así un trabajo debiera publicarse. "El mundo está lleno de cosas y gente que quiere publicar que yo mejor me abstengo".
"También pasará" es un vuelco. Es un poemario íntimo y sincero, cuyo centro es el Amor y su impermanencia. Me refiero al amor de pareja o ese estado de enamoramiento que a veces no se puede controlar y que termina de volar hasta los más sólidos principios o convicciones.
La poeta escribe:


"Me volví loca/ me compré un teléfono/ olvidé mi horario espiritual/ dejé de ir a la casa de mis amigos/ me hice un ovillo/ se me quitó el gusto por el chocolate/ me saqué la ropa negra/ boté el disco de Madonna/ Si mañana vuelvo a la cordura/ Recuérdenme comprar otro teléfono/ Y si el disco de Franco Simone está en la vitrina/ Arránquenme los ojos/ No quiero que se me quite el gusto por pisar hojas secas en otoño"


Los que conocemos un poco de su trabajo editorial y poético a lo largo de estos años, sabemos que cuando el sujeto poético nos abre las puertas y nos deja entrar en esa intimidad, es porque ya no tiene nada que perder. Soltó el remo y asume que vivir es estar a veces fuera del control de los pensamientos y que desde esa locura incontrolable todavía puede encontrar un poco de sensatez a la que podemos llamar poesía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario