viernes, 25 de agosto de 2017

Una Rabia Latinoamericana



Quería volver a Santiago Waria & Santiago Rabia, libro que publicamos en diciembre de 2016, perteneciente a la poeta Elvira Hernández (quien fuera postulante al premio nacional de literatura 2016 junto a Carmen Berenguer y otro grupo selecto de poetas nacionales).

La primera vez que leí La Bandera de Chile, escrito por la poeta, en 1991 (véase Memoria Chilena), me llamó profundamente la atención la fuerza y lo experimental de su texto. De hecho me pareció que la poeta nacida en Lebu en 1951, se salía de su generación para volverse un ícono atemporal de la poesía chilena. Tuve entonces la idea de que dicho texto debía ponerse en circulación en este formato "cartonero", y llegar a manos de las nuevas generaciones de lectores que consiguen estos libros.

Cuando la conocí en persona y hablamos de nuestro proyecto, ella quizo de inmediato participar, y crear algo nuevo. Esto nos dejó más que felices, y luego empezamos a prepararnos para este proyecto. Por cierto Elvira Hernández ha sido muy generosa, comprometida y respetuosa en los tiempos que estimamos para completar esta publicación, y coordinar además que Bárbara Fernández -quien prologa dicho texto- estuviera en Chile para su lanzamiento.

El texto inédito preparado por Elvira Hernández, Santiago Rabia, se junta con el poema "S" de Santiago Waria, publicado en 1992. Ambos textos se enfrentan en este libro cartonero, reactualizando lo que la hablante mostraba en Santiago Waria. Chile cambió ciertamente en 24 años, pero hay algo que da indicios de que Chile en las raíces sigue siendo igual, que este cambio es superficial. Habla acerca de los ghettos urbanos, de la fascinación del chileno por el mall, de la pobreza marginal en la ciudad y la pobreza interior. Claro esta es una visión personal.

Bárbara en su prólogo lo aborda desde el punto de vista político. Y aquí puedo agregar que siendo Elvira Hernández, María Teresa Adriazola, académica y estudiosa, una ciudadana preocupada y de bajo perfil, la forma en que Elvira Hernandez realiza una crítica y a la vez autocrítica a esta imagen del ciudadano común producto del sistema económico, individualista, que oculta sus carencias detrás de las apariencias; también muestra su desconfianza a un sistema en el que inmersos tanto se olvida de nosotros y nos coarta. En esta imagen el río Mapocho y los barrios, nos contienen, con su basura, sus costumbres, sus nuevos habitantes y sus nuevas costumbres -inmigrantes-; sus viejos habitantes y sus viejas costumbres -clasismo, desconfianza, desinterés-.

Si bien parece que no hay escape, la única forma en que se puede salvar nuestra alma de este vacío, es a través del contacto con el otro. Asumir un desarraigo, asumir que la transición ha durado demasiado porque para la política de ficción actual, no hay radicalismos que lleven a un cambio prometido. Hay pactos que se sospechan, cosas que se mantienen tal cual debido a intereses que no tienen que ver con nosotros...

Capturada un poco por el sentido de oráculo presente entre las poetas cada vez que tengo la oportunidad de participar en lecturas, sin fatalismos eso sí, también siento que hay algo que se está fraguando a nivel latinoamericano. Un efecto reactivo talvez a la famosa globalización que pretendía hacernos creer que todos en todos lados éramos lo mismo. Si bien la comunicación global colabora a saber que nos sucede en nuestras islas, reconocer que nuestras raíces (o nuestros desarraigos) nos hacen ser como somos, tiene más sentido desde mi localidad recibir al mundo para verlo y mirarlo. Pero es bien sabido que para la mayoría, todo lo que proviene de Europa o EEUU es algo mejor. Hay que estar atentos cada día a esta propia trampa. FIN



Por Elizabeth Cárdenas Texto y Collage
Directora Creativa La Joyita

domingo, 13 de agosto de 2017

Europa desde nuestros ojos



A fines del mes de Junio, me fui de viaje a Europa. Había ahorrado por un largo tiempo, y no me atrevía -por diversos motivos- a irme de viaje, que es algo que me gusta mucho. Así que cuando nuestra amiga y colaboradora Bárbara Fernández me invitó a su matrimonio, nada más y nada menos que en Escocia, y yo acepté.
Durante el primer semestre de este año además se había concretado una gestión de Bárbara en la Biblioteca de Edimburgo. La incorporación de tres de nuestros títulos a la colección del Centre for Research Collections de dicha Biblioteca. En este lugar se conservan libros de distinto tipo, libros antiguos, libros de artista.
La incorporación de libros cartoneros, hechos a mano, es el reconocimiento a este movimiento profundamente Latinoamericano, que surgió a principios de los años 2000, en Argentina. Desde que comenzó en dichos años hasta la fecha, se han producido cambios tanto en Chile como latinoamericana; muchas ahora recolectan sus propios cartones u otros aun compran carton a los cartoneros de sus ciudades. Las publicaciones son diversas y las motivaciones también.
En nuestra visita al Centro de Colecciones especiales, pudimos agendar una hora de visitar, hablar con las personas encargadas del centro, y ver como estaban nuestros libros cartoneros.
Cuando llegué me dijeron "Usted es la que viene a ver sus propios libros!" y sí! Me reí. Ellos tienen una sala especial donde traen los libros (algunos realmente antiguos) y tú puedes revisarlos, estudiarlos y sacar fotografías. Habían personas en la sala escaneando unos libros que parecían ser muy antiguos.
Fue bonito visitar la hermosa ciudad de Edimburgo (Escocia), y la Biblioteca de la Universidad. Cuando el encargado puso uno de nuestros libros sobre un cojín para que yo lo pudiera ver y fotografiar, sentí que eran unos libros cartoneros muy consentidos :)



Fotografía del libro Santiago Waria, tomada por Elizabeth Cárdenas.

martes, 23 de mayo de 2017

Próximo taller 28-Mayo Día del Patrimonio Cultural

Estaremos en el edificio Radicales, donde ahora se ubica la librería amiga Los Perros Románticos.
Coordenadas: Domingo 28-Mayo de 1pm a 3pm. Valor $5000.- por persona. Monjitas 580.

lunes, 22 de mayo de 2017

Tercer Aniversario de La Joyita


¡El tiempo pasa muy rápido! ¿Será la edad? ¿Será que cuando una envejece todo pasa más rápido? ¿Será que las cosas entretenidas hacen que nuestra vida sea así?

Sin darme cuenta han pasado TRES AÑOS desde que comencé con La Joyita. Hemos contado con la Colaboración de muchas personas. Algunas ya no están, otras se mantienen trabajando en paralelo a sus "oficios oficiales".

Este año hemos hecho una pausa en la vorágine para observar / reflexionar lo que hemos construido hasta ahora. Tanto como humanas, como trabajadoras. A veces he buscado la manera de mantener a los colaboradores, pero las relaciones pueden ser complejas. A veces las personas tienen entusiasmo, pero con el paso del tiempo y las ocupaciones familiares y laborales, se vuelve imposible cumplir. Pero eso no es un error, una falla, una cosa mala o buena. Es lo que es. Muchas expectativas, muchas cosas que una acepta por entusiasmo, pero que al final no son lo que una ama hacer. Creo que he decidido hacer lo que amo, y lentamente voy encontrando que eso va acompañado de ciertas decisiones que no siempre son fáciles.

Estamos trabajando pausadamente en algunas obras. Estamos leyendo a Malú Urriola, a Nadia Prado, a Alejandra del Río, a Marina Arrate, a Raúl Zurita, a Elvira Hernández, Rosabetty Muñoz, a Manuel Silva Acevedo, a Gonzalo Asalazar, a Emersson Pérez, a Roxana Palma. Estamos atentas a lo que sucede, aunque pareciera que estamos en los bordes.

Esperamos en este año de viajes, poder ver cosas que nos motiven, como los proyectos de nuestra amiga y colaboradora Karen "Plástico Peñaloza" quien ha sido publicada en EEUU en un libro ilustrado para Kyane Howland "Tick tock tuck"; y quien ha estado haciendo libros objeto en Efímera Cartonera. Ella ha preparado una serie de ilustraciones para el poemario "Piedras Rodantes" de Malú Urriola, que La Joyita publicará próximamente. También el proyecto de nuestro amigo y colaborador Rodrigo Durán, dibujante, quien ha estado produciendo La Fanzineichon (encuentro de fanzines) en diversos lugares públicos de Santiago. Nuestra amiga Yorka Vega, también nos inspira con su trabajo en el Bibliovega, la primera biblioteca comunitaria ubicada en un mercado en Chile; y con sus talleres de lectura que realiza a personas de la tercera edad y juveniles.

Igualmente hay muchos amigos a los que admiramos en Brasil: Vento Norte; en Islas Canarias: Cartonera Island. En Santiago Cayó La Teja, Efímera Cartonera e Hipérbole. En Valparaiso, Opalina Cartonera. Y por su puesto hay muchos otros con quienes aún no tenemos la oportunidad de trabajar ni colaborar, pero las cosas resultan cuando menos las esperas!

Esperamos que con nuestros libros y talleres podamos llegar a muchos lugares y a muchas personas diversas. Agradecemos a quienes colaboran y nos apoyan en distintas y desinterasadas formas. <3



Elizabeth


domingo, 23 de abril de 2017

Día del Libro y Derecho de Autor





Hoy estuvimos en el barrio de La Chimba, como se conoce a la parte de la ciudad que está al otro lado del Río Mapocho, hacia el norte. Estuvimos en La Vega Central, en la única biblioteca comunitaria que existe al interior de un mercado en Chile.
La Directora Ejecutiva de la Biblioteca "Bibliovega", Yorka Vega, cuenta que la biblioteca lleva más de 10 años de funcionamiento, y nos invitó a realizar un taller de encuadernación para celebrar el Día del Libro.
Este taller fue gratuito, y los materiales y herramientas que utilizaron los asistentes (aportados por Sercotec), pudieron llevarlos con ellos de vuelta a casa!
Dentro del taller enseñamos cómo encuadernar, confeccionando una tapa cartonera para el poemario de Elvira Hernández que publicamos el año pasado, Santiago Rabia & Santiago Waria. Reusamos cartón que recolectamos desde la basura y que estuviera en buenas condiciones; imprimimos los textos en papel bond; e hicimos un colofón especial para la ocasión. En las portadas utilizamos un stencil que hemos usado en nuestro taller para la producción de este libro.
Con esta actividad quisimos ser parte de la celebración del Día del Libro y del Derecho de Autor 2017.
Las obras que publicamos en nuestra Editorial cuentan con la autorización de sus Autores. Ellos reciben un porcentaje de los libros que producimos para el lanzamiento de las obras, a modo de trueque por los Derechos de Autor. 
Los Derechos de las Obras que publicamos quedan en manos de sus autores.


Fotos: por E Eme Cárdenas

martes, 18 de abril de 2017

Libros Raros y a mucha honra!


La Universidad de Edimburgo fue fundada en 1582. Es la cuarta universidad más antigua de Escocia y la más popular después de Oxford y Cambridge (en cuanto al número de postulaciones).
Allí hemos ingresado al catálogo de su biblioteca este mes de abril, con un ejemplar de uno de nuestros títulos, siendo el primero de su tipo -el tipo cartonero- en dicho catálogo.

En la sección de Colecciones Especiales, debido a que el ejemplar de "Bobby Sands desfallece en el muro" de la poeta chilena Carmen Berenguer, fue hecho a mano.

Es gracias a la gestión de nuestra prologadora y crítica literaria Bárbara Fernandez Melleda, quien vive en Escocia y estudia en la Universidad de Edimburgo, que este tratamiento especial para este ejemplar fue gestionado y finalmente aprobado por la Biblioteca.

La referencia incluye la mención a la prologuista (Bárbara) y menciona en detalle las características del ejemplar cómo por ejemplo la descripción del arte de su portada que correspondería según mis cálculos a un ejemplar hecho por la artista ilustradora Karen Peñaloza (Efímera Cartonera). Además incluye las anotaciones manuscritas y el colofón (cosa que siempre nos preocupamos que incluya una nota del momento de la completitud de la diagramación): "Edición de 50 ejemplares hechos a mano, usando cartón reciciado de Chile, por La Joyita y sus amigos y amigas. Se imprimió en Noviembre de 2015. La primavera estaba un poco loca...".

Esperamos que con el avance del año nuestras versiones de "La Ciudad" de Gonzalo Millán y "Santiago Waria & Santiago Rabia" de Elvira Hernández, se encuentren disponibles en dicho catálogo.

Link al catálogo de la Universidad de Edimburgo aquí.

domingo, 18 de diciembre de 2016

La Ciudad y la Rabia | la experiencia Millán y Hernández

Esta semana que se fue, realizamos dos importantes lanzamientos (sumando tres en lo que va del año, que partió en el invierno con la antología Ensamblaje). Puede parecer un año frugal en lanzamientos, pero eso no implica que no existan obras en progreso. Básicamente, como editora, he decidido darle el tiempo que merecen los procesos, ya sea el de creación de les artistes, el de la prologación, el de concepto de libro objeto, el proceso propio de escritura. Y casualmente deliberadamente, por eso todo lo que hemos publicado se ha vuelto una parte del mismo puzzle.




UN AÑO DE CIUDAD
Y digamos que es un año de ciudad, cualquier ciudad. La ciudad construida desde la memoria propia. Hemos hecho el ejercicio de apropiarnos del espacio que estamos transitando. Conscientemente en la escritura, como en el espacio político (o de género si preferimos llamarlo), como en la ciudad, como en lo que hacemos. Estamos pensando cómo y por donde circular y dirigir nuestras ideas, lo que queremos decir. Y espero que no solamente hablemos de visiones iguales a la nuestra, sino visiones que se incluyen y se oyen, y que parezcan arriesgadas.

Eso al menos, he tratado de ejercitar como editora. Sintiendo la urgencia de conseguir colaboradores que crean en el proyecto, buscando textualidades que denoten una reflexión, autoreflexión, búsqueda y quizás muestren también el errar y el volver a plantear(se). Quizás los proyectos escogidos para 2017 sean un poco de eso. Espacios de creación de autores que están en esa búsqueda. Porque a veces, une busca la poesía para expresar eso que no se puede decir, y otras, une busca la poesía como un medio de escape. Por eso es importante la atención la autoreflexión.

Aquí es donde llego a nuestros dos autores -poetas más bien dicho- que ocupan nuestra actividad de Diciembre. Culminando para mí en dos presentaciones muy particulares. Que tomaron su curso propio y que nos han dado nuevas materias para revisar.

Simbólicos, simétricos, poéticos.

LA SIMETRÍA con GONZALO MILLÁN

La primera vez que leí a Gonzalo Millán (1947-2006), leí el poema 53 de la ciudad. El texto completo publicado en 1979 (la primera versión) estaba disponible en la página de Memoria Chilena. Cuando quise tener el libro en mis manos fui a buscarlos a mis lugares de siempre, y también libros de viejos... pero sin éxito. Probablemente las versiones están raptadas por coleccionistas o vendedores de precios de lujo. Fue entonces en que pensé que esa obra tenía que estar en nuestro catálogo.

Comencé mi búsqueda (llamado al universo quizás) para encontrar el contacto que me llevara a conseguir autorización para su publicación. Alguien me habló entonces de la poeta María Inés Zaldívar, a quien contacté por las redes sociales. Muchos mensajes y luego muchos meses pasarían para conseguir la respuesta, y entonces, a través de ella llegué a su familia en Quebec. A esa ciudad mandé la versión que yo había preparado -incluyendo una ilustración que hice para el texto- y sin prólogo, de manera que Sol Millán pudiera ver el tipo de trabajo que haríamos.

Tiempo después de que por fin llegara el envío, ella me envió su aprobación. Así que invité a Bárbara a que escribiera un prólogo para Millán.

Millán, como le gustaba que lo llamaran, fue representado en en Estravagario de la fundación Neruda, por la poeta María Inés Zaldivar, quien fuera su pareja en el momento de su muerte en 2006. Me acompañaron Bárbara Fernández, quien viajó desde Edinburgh (Escocia), para entrevistarse con ciertos poetas que son parte de su doctorado, y además para presentar conmigo "La Ciudad".

La poeta Zaldívar, a manera de homenaje, compartió con nosotras un emotivo e íntimo testimonio, cuando se cumplen diez desde la partida de Millán; luego de que Millán y ella estuvieran juntos por diez años. Simetría en el tiempo, que quizás tenía que suceder.

Ella nunca antes había participado en una presentación de obras de Millán. Así que este martes. El Martes 13. De Diciembre. Era muy. Especial. Quiso entonces, la poeta Zaldívar, compartir aspectos de la obra que son inéditos. Cosas que como estudiosa de la obra de Millán, a quien conoció de esta manera, se enteró de primera fuente.

Cuando Millán parte al exilio trás el golpe de estado de Pinochet, se radica en Canadá. Allí completó un master e hizo clases como profesor asistente. También hacía clases de castellano para no nativos. Entonces, para sobrevivir en el exilio, o estudias, o te dedicas a ser aseador. Millán venía ideando el poemario por largo tiempo -casi cuatro años-. Su tiempo para procesar el hecho de vivir un golpe de estado, y la urgencia de partir al exilio para sobrevivir. Todo esos casi cuatro años estuvo recolectando titulares de diarios. Breves titulares de lo que sucedía en Chile. Entonces Millán, decide abandonar su trabajo de profesor en la universidad, para dedicarse a escribir este poema que llamó "La Ciudad". De noche se dedica a trabajar como aseador de oficinas, y en el día escribía.

Los versos del poema son breves, porque buscan ser una especie de manual de castellano para quienes no hablaban el idioma, frases cortas, sujeto y predicado, como si fuera un silabario de lo que era Santiago de Chile. Millán además buscaba recordar la ciudad (de Santiago) para sobrevivir al exilio, sobrevivir creativamente.

María Inés Zaldívar dijo que junto a Millán -en un viaje a Buenos Aires- conoció los primeros libros de Washington Cucurto para en Eloísa Cartonera; el primer encuentro con el formato cartonero. Según sus palabras, Millán estaría muy feliz de que su trabajo estuviera publicado en este formato.

La Ciudad, además, tuvo varias versiones. Su primera versión fue de 1979. Luego en los 90, es publicada una versión revisada por Cuarto Propio, en donde el poeta decide cambiar al protagonista del poemario (de un profesor a una profesora). La tercera versión se publica digitalmente en Buenos Aires, en los años 2000, y que es publicada también por Editorial Norma. Este texto, la tercera versión, revisada por Millán antes de morir, es la que nos entrega la poeta Zaldívar para nuestra publicación. Una versión la cual se incorporan lo que ella llama los sinónimos de La Muerte.

Inspirada por las palabras de la poeta Zaldívar, completamos la presentación de La Ciudad, leyendo el el poema número 53 (que aparece en youtube en una versión que lee el poeta). La sensación de leer el poema y recordar las palabras y énfasis con el cual lo leyó Millán, me causaron escalofríos.

Para los que estuvimos allí, fue un reencuentro una invocación emocionante de Gonzalo Millán a través de su poesía.

Bárbara Fernández y María Inés Zaldívar


LA RABIA de ELVIRA HERNÁNDEZ

Fue a través de La Bandera de Chile (1991), que conocí la poesía de la poeta Elvira Hernández (1951). Ese texto, debiera ser un texto de cabecera de todes en Chile. Un texto primordial, experimental, potente. Atrevido, que tuvo intentos de publicación durante la dictadura, pero que se concretó en los 90.

La potencia de la poesía de Elvira Hernández, impresiona sobretodo al conocerla en persona. Te observa, piensa, dice, y parece ser justa en todo ello. Desconfía de la tecnología y esta modernidad enfermante y abusiva de la tecnología... sin embargo, esa tarde en que nos reunimos para contarle de nuestro proyecto, de nuestra idea, ella creyó en nosotras.

Fue así que dijo que publicaríamos Santiago Waria más un texto nuevo, que ella tenía que sentarse a escribir. Así que el invierno de Santiago de Chile, gestó en su oscuridad y contaminación, el texto inédito Santiago Rabia, que junto al poema S del libro Santiago Waria, forman un ser nuevo, un cuerpo fabuloso "Santiago Waria & Santiago Rabia". Dos miradas en dos épocas distintas de nuestra historia colectiva, que reflexiona acerca de lo transcurrido luego de 24 años (de la publicación de Santiago Waria) y 27 años de esta "transición democrática". Tiempo en el cual, terminada la dictadura de Augusto Pinochet, Chile se vuelve un producto de la experimentación económica y se instaura un modelo económico en el cual el consumo es parte importante de su funcionamiento.

El pasado jueves 15 de Diciembre, presentamos el poema inédito de Elvira Hernández "Santiago Rabia". Junto a Bárbara Fernández quien también prologó esta obra. Nos acompañó la mítica poeta, quien estaba acompañada además de su hermano y su madre.

Este es el año de la poeta Hernández, un año donde emerge como candidata al Premio Nacional de Literatura 2016, y donde se reconoce el valor de su poesía, además de la publicación de su obra en nuevas antologías. Elvira, desde la sencillez que la caracteriza, dice en su discurso que todo poeta desea ser recogido por una cartonera. Y tras agradecer nuestro trabajo, procedió a lectura de Santiago Rabia. Esta presentación ya está en en mi canal de youtube, pinchando aquí.

Elvira Hernández leyendo Santiago Rabia.


Moralejas
El proceso que estamos cerrando me deja hartas cosas en las cuales pensar. Pienso en el vínculo con los artistas. En el tiempo que una debe dar a la obra, pero también, el respeto por el tiempo de todos. Pienso en cuan valioso es el compromiso, y como a veces, impacta la vida personal el trabajo excesivo (y la obsesión), incluso cuando te ves enfrentada a llenar los vacíos que dejan los otros.

Reflexiones acerca del compromiso propio y de los colaboradores; nuevas ideas acerca de hasta dónde queremos llegar en el próximo ciclo. Teniendo claro con qué talentos contamos para llevarlos a cabo.  Observar, para que no paguen las consecuencias ni los autores, ni los proyectos, ni yo misma como creadora, editora y gestora de este colectivo.

Lo más importante es: La ciudad es nuestra, y en ella suceden las escenas. Nosotres debiéramos habitar el espacio público con la conciencia de quienes somos en ella, y qué es lo que recordamos individual y colectivamente. Una memoria, que dicen que no existe, pero que se ve en la calle en el día a día.


Santiago, 19 de Diciembre de 2016.
E Eme Cárdenas
Editora e Ilustradora